Desde la plataforma Ojos para la Paz nos llega traducido un interesante artículo de septiembre, antes de los recientes atentados de París, donde ya se argumentaba la reactivación de las redes stay-behind GLADIO, a cargo de la OTAN y la CIA estadounidense.

Libre associazione di idee | 14 Sept. 2015 | Wayne Madsen. Traducción: Ojos para la Paz

Extraños atentados en las embajadas, sospechosos terroristas interceptan trenes, asesinos “locos” que hacen masacres y luego se ejecutan regularmente por la policía… Todo esto tiene un nombre específico: Gladio. Según Wayne Madsen, un ex oficial de la NSA, Agencia de Seguridad Nacional, la histórica red  “Stay Behind” que la OTAN utilizó en la estrategia de la tensión en Europa,  nunca ha sido desmantelada. Y ahora se torna de la máxima utilidad para intimidar a los europeos aplastados por la crisis: en lugar de buscar soluciones de ruptura – políticas, económicas, internacionales – quieren mantenernos pegados a los actuales líderes, aprobando decisiones cada vez más autoritarias, “sugeridas” por los EE.UU., incluso en mitad de la crisis, también frente a la crisis de los  emigrantes que actúa como un detonador de la crisis económica, mientras que el Medio Oriente está en llamas y alguien en el Pentágono, sueña con una guerra contra Rusia. El ex  dirigente de la estructura de espionaje de la cual  huyó también, Edward Snowden, desencadenando el escándalo “Datagate”- todos los líderes occidentales monitoreados e interceptados, Madsen fue el primero, después del 11 de septiembre, en evocar el fantasma de Gladio vinculando el G8 Génova con el ataque a las torres: dos eventos  de sangre, hijos de la misma matriz, el terrorismo de Estado.

Hoy en día, Madsen denuncia el carácter opaco de demasiados atentados recientes, desde Francia a Turquía, al igual que la situación internacional se está convirtiendo cada vez más peligrosa e inestable gracias a las actuaciones de cobertura de Washington, que después de haber devastado Irak desencadenó la primavera árabe, derrocó a Gadafi causando estragos y provocando el caos en Libia, armando a miles de yihadistas  en Siria y  dando lugar al fenómeno Isis, de ahí el gran éxodo de los refugiados que está asediando a Italia y al resto de Europa. En un informe detallado sobre “Cultura Estratégica”, tomado de “Como Don Quijote,” Madsen analiza demasiadas “coincidencias” de los ataques recientes que han sacudido a la opinión pública en Europa. “El tiroteo reciente del consulado norteamericano en Estambul, por dos mujeres, que de acuerdo con los miembros del Gobierno turco,  pertenecían a un grupo terrorista de extrema izquierda, el “Ejército de Liberación-Frente Popular Revolucionario” (DHKP-C), así como el incidente bajo sospecha del tren de alta velocidad “Thalys” a París desde Amsterdam. Para Madsen las operaciones de “falsa bandera”, realizadas por la red Stay Behind de la CIA, en la época de la guerra fría, conocida como GLADIO,  están de nuevo plenamente operativas. Se cree que el DHKP-C es responsable de un atentado suicida al bombardear la embajada estadounidense en Ankara en 2013, que causó la muerte de un guardia de seguridad de Turquía. En ese ataque, un sitio web llamado “Grito del Pueblo”, supuestamente dirigido por el DHKP-C, reclamó el papel de uno de sus miembros, Ecevit Sanli, como ejecutor del atentado suicida en la embajada, que terminó con la muerte del mismo Sanli y del guardia turco. Para el ex analista de inteligencia de Estados Unidos, es un tema que apesta, El problema general con respecto a la declaración de la participación del DHKP-C es un video publicado por el  sitio “El Grito del Pueblo”,  que se descubrió como  un grupo vinculado a la Mossad israelí, con sede en Washington, conocido por haber  distribuido a los medios de comunicación  discutibles videos  y comunicados atribuidos a “Al Qaeda”, “EI” y otros grupos supuestos grupos terroristas islámicos”.

El presunto regreso del DHKP-C, continúa Madsen, es  siempre con la cobertura del gobierno turco para golpear a guerrilleros kurdos en el este de Turquía y sugerir una mentalidad de “estado bajo sitio” en la mente de los votantes turcos,  ya que el país se está moviendo hacia  ‘otra elección nacional” laica que oponer al gobierno pro-islámico secular del presidente Recep Tayyip Erdogan.

Luego está el caso del marroquí Ayoub El Khazzani, acusado del asalto  del tren  de Bruselas a París con la intención de exterminar a los pasajeros. Khazzani, que portaba un AK-47 y otras armas, en una bolsa que dijo que había “encontrado” en un parque en Bruselas, fue acosado por tres estadounidenses y un británico. Dos de los  norteamericanos que ayudaron a bloquear a Khazzani son militares estadounidenses, el piloto de la Fuerza Aérea Spencer Stone y el guardia nacional de Oregon Alek Skarlatos. El ciudadano de nacionalidad inglesa es Chris Norman, nacido en Uganda y residente en el sur de Francia. Se cree que Khazzani, natural de Tetuán en Marruecos, al igual que los muchos otros presuntos terroristas en Francia, ha viajado mucho al extranjero antes de cometer el atentado terrorista. Hasta 2014 estaba viviendo en España, y luego se trasladó a Francia para trabajar para la empresa de telefonía móvil “de Lycamobile”. Se dice que Khazzani se “habría radicalizado en una mezquita en Algeciras, frente al territorio británico de Gibraltar, donde la inteligencia británica mantiene un estricto control sobre los territorios españoles circundantes, incluyendo Algeciras.” En junio, se cree que el hombre estaba luchando al lado de los rebeldes del estado islámico en Siria, luego se trasladó a Antioquía en Turquía y en Tirana, Albania. Sigue leyendo