Cuando Gaddafi vivía el pueblo no huía de Libia, al contrario la gente inmigraba a Libia, porque tenía trabajo, ingresos, bienestar social.

La Haine | 23 Abril 2015 | James Petras

[…]Por último quería comentar tres cosas muy rápido: Primero, la noticia de los náufragos en el Mediterráneo; dicen que 700 migrantes están desaparecidos. Después, otro ítem de la misma zona, dicen que el Estado Islámico ejecutó a 28 cristianos. Pero no mencionan el factor más influyente, que es la invasión de Libia, la destrucción, el asesinato de Muahamar Gaddafi. Cuando Gaddafi vivía el pueblo no huía de Libia, al contrario la gente inmigraba a Libia, porque tenía trabajo, ingresos, bienestar social. Los responsables de los náufragos, de la salida y de los refugiados, son los países europeos, la OTAN. Y ahora no asumen responsabilidad por la destrucción del país ni reciben a los refugiados como deberían para apoyarlos, ya que los países de Europa estuvieron involucrados en los bombardeos.[…]

Fuente y entrevista completa: http://www.lahaine.org/los-medios-no-mencionan-el

¿Por qué mueren en el mediterráneo? O el cinismo de la Unión Europea

foto-MuertesMediterraneo

Los Pueblos Hablan | 21 Abril 2015 | Purificación González de la Blanca – Ojos para la Paz

Los países europeos no se ponen de acuerdo en la estrategia para evitar las muertes en el  Mediterráneo pero,  el tema de Libia fue el primero que se trató en la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores celebrada ayer,  lunes,  20 de abril, en Luxemburgo.

Hasta marzo de 2011, fecha en que los países de la OTAN decidieron atacar a Libia,  esporádicamente se habían venido registrando casos de africanos en pateras o barcazas, que naufragaban o llegaban a las costas europeas. Pero eran casos aislados, que ni procedían de Libia ni se contabilizó en ellos ningún libio.

El motivo era muy claro. El gobierno había impulsado una revolución que consiguió para los libios el mayor índice de desarrollo humano de toda África, según el reconocimiento que obtuvo de la propia ONU. Los libios tenían medicina universal y gratuita; enseñanza gratuita a todos los niveles, incluidas becas –de 1.600 €-  para cursar estudios en países extranjeros;  300 €/mes por persona, en concepto de reparto de las rentas de petróleo; luz y agua gratis; préstamos sin interés; pleno empleo + 2.5 millones de puestos de trabajo para inmigrantes. La esperanza de vida de los libios era de 78 años, igual que la de los alemanes.  Libia era también un muro de contención contra la inmigración africana, que encontraba en ese país puestos de trabajo para vivir dignamente.

Pero Libia fue atacada y arrasada por los países de la OTAN, con el apoyo de la Unión Europea, con las mismas mentiras de Iraq (en este caso unos bombardeos de población inexistentes) y con la misma finalidad: hacerse con sus recursos (petróleo y  agua), y  también impedir la implantación del dinar de oro en África y situar al AFRICOM (brazo de la OTAN) en el norte de África, para iniciar desde ahí la reconquista de ese continente y hacerse con sus riquezas.

Hoy Libia no existe como estado, ha sido invadida de bandas terroristas y más de la mitad de su población se ha visto obligada a huir: casi tres millones de personas. No hay seguridad, no hay orden, las torturas, las desapariciones, las muertes…son una constante. Los libios huyen en barcazas y barcos de pesca escapando al terror y a la muerte.  El enviado de la ONU para Libia, Bernardino León –una de las personas más detestadas por los libios-  tiene como  interlocutores las bandas armadas de Lybia Dawn y al terrorista Abdelhakim Beljadj. Es evidente que no desean una solución para Libia que no pase por hacerse con su petróleo.

Es el mismo caso de Siria. Desde  que en 2003 una empresa noruega descubrió en Siria importantes yacimientos de petróleo, y mayores aún de  gas, se convirtió en objeto de codicia. Todos los medios de propaganda al unísono comenzaron a denunciar supuestas matanzas del gobierno sirio, un gobierno independiente que había proporcionado a sus ciudadanos grandes logros en educación y salud, no siendo el menor el de la convivencia intercultural y el respeto a las distintas religiones y creencias, que hicieron de ese país un crisol de culturas. Siria fue asediada por Estados Unidos y la Unión Europea,  invadida de mercenarios, bloqueada económicamente. Lo último ha sido lanzar contra ese país al Estado Islámico, ISIS o Daesh, un invento de la CIA, el Mossad y el MI6, que aglutina a miles de mercenarios y del que la propia Hillary Clinton ha reconocido que “se les ha ido de las manos”. Hoy también los sirios escapan en barcos huyendo del terror, del hambre y la muerte.

La cosa no queda ahí. Los mismos países que atacaron a Libia y Siria están llenando otros lugares de África de bandas armadas, como Boko-Haram, Al-Qaeda o Al Shabab, como pretexto para justificar intervenciones que les permitan hacerse con sus recursos: Argelia, Malí, Niger, Chad,  Kenia, Somalia, Nigeria, República Centroafricana…están siendo desestabilizados. También huyen sus gentes.  Qué decir de Yemen.  Todas estas huidas están directamente relacionadas con la política exterior de la Unión Europea y EE.UU. y con sus intereses comerciales.

Durante estos días  la Unión Europea se rasga las vestiduras por las miles de muertes que se vienen  produciendo en el Mediterráneo,  sin que en ningún momento haga nadie un análisis de conciencia, ni entone un mea culpa, porque lo único que  plantean sus mandatarios es el de la “inmigración ilegal”  y las actuaciones policiales contra personas que son víctimas de los conflictos y que huyen  buscando solo vivir.

Nadie quiere relacionar las guerras  de la OTAN, de Estados Unidos, de la Unión Europea con estas muertes en el Mediterráneo.  Para combatir a estas personas, tratadas como violadores de fronteras,  se aplica la Agencia Frontex. El Estado Español, que participó en las guerras contra Iraq y Libia y ha intervenido contra Siria, Malí, República Centroafricana y otros países,  destinó en los últimos años casi 290 millones de euros a sellar las fronteras españolas y menos de 10 millones a la acogida de refugiados. También ha pagado más de 50 millones de euros a Marruecos para que construya un nuvo muro. No faltan recursos, sino conciencia.

Denunciamos la hipocresía de España y de la Unión Europea/EE.UU., autores de las guerras, desestabilizaciones e introducción de bandas armadas en los países de los que huyen las personas en barcos y pateras, a las que también niegan auxilio, porque son tratadas como delincuentes.

La guerra es la primera causa de las muertes masivas en el Mediterráneo, y hay unos responsables. Ahora toca auxiliar a los supervivientes. Si cometimos la infamia de atacar a sus países tenemos la obligación moral de acogerlos como refugiados y devolver los cuerpos de los muertos  a sus familias.

FUENTE: http://lospuebloshablan.org/por-que-mueren-en-el-mediterraneo-o-el-cinismo-de-la-union-europea/

Migración forzada en Libia se agudiza tras cuatro años de la invasión estadounidense

AVN | 20/04/2015 | Gissel Molina

Caracas, 20 Abr. AVN.- El flujo migratorio del norte de África y del Oriente Medio hacia el sur de Europa, por el Mediterráneo, se ha agudizado. Los graves conflictos bélicos, las luchas de poder y las exclusiones sociales, derivadas de invasiones y de ambiciones internas y externas por apropiarse de las riquezas naturales del mundo árabe, como el petróleo, especialmente en Libia, han generado un forzoso movimiento migratorio masivo de sus ciudadanos.

De acuerdo con la cifra de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en el 2014 alrededor de 219.000 personas cruzaron el Mediterráneo, mientras que 3.500 perdieron la vida en el intento. Este 2015 -de enero y las primeras tres semanas de abril- han sido unas 31.500 personas las que han atravesado el referido mar del Atlántico y han llegado a Italia, Grecia, España y Malta. Alrededor de 900 personas han muerto, sólo este año.

La estampida de hombres, mujeres y niños son en su mayoría de Libia, país cuya economía ha venido en declive tras cuatro años de invasión estadounidense y el derrocamiento-asesinato de Muamamr Al Gadafi, debido a que sus campos petroleros y los puertos están paralizados; la educación, vivienda y alimentación, que eran considerados como derechos humanos, han colapsado por la guerra interna por el control de los recursos naturales. Situación que ha provocado la crisis migratoria.

En marzo de 2011, a Libia se le impusieron sanciones contra su gobierno oficial, las cuales fueron adoptadas por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El país árabe posee reservas petroleras de unos 50 mil millones de barriles recuperables, según la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (Opep), así como reservas gasíferas que se calculan en 500 millones de metros cúbicos.

En virtud de la resolución del Consejo de Seguridad, en los cielos de Libia se estableció una zona de exclusión aérea, por la que los países que conforman la Organización del Tratado para el Atlántico Norte (Otan) lanzaron bombardeos contra las fuerzas e instalaciones gubernamentales en el país para derrocar al líder de la revolución del país norafricano, Muammar Al Gaddafi, hecho que se concretó con su asesinato en octubre de ese año, para luego apropiarse de las inmensas reservas de petróleo y del mar de agua dulce que se encuentra debajo de las arenas del desierto de Libia.

Toda esta situación y la realidad de lo sucesivo, como la situación de inseguridad, ha empujado a cientos de sus ciudadanos a cruzar el Mediterráneo, arriesgando, incluso, su propia vida.

“Son hombres y mujeres como nosotros, hermanos, que buscan una vida mejor. Hambrientos, perseguidos, heridos, explotados, víctimas de guerras, que buscan una vida mejor”, manifestó este domingo el Papa Francisco, durante una ceremonia realizada a fieles congregados en la Plaza San Pedro del Vaticano, tras conocerse el naufragio de un barco con más de 700 migrantes a bordo, frente a las costas libias.

En 2015 se han registrado cuatro naufragio en el mar Mediterráneo. El primero ocurrió el 11 de febrero; el segundo, el 12 de abril; el tercero, el 16 de abril, y el cuarto se registró este domingo 19 de abril, y en las que han desaparecido alrededor de 1.500 libios, reporta la ACNUR.

Al respecto, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, afirmó -en declaraciones difundidas por Telesur- que la única solución para acabar con la migración forzosa es que haya paz en Libia.

“La única solución es la paz y la estabilidad de las instituciones libias”, dijo Renzi, quien ofreció una conferencia de prensa en Washington, donde estuvo en compañía del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien en 2011 confesó que los intereses de su Gobierno en Libia son intereses “prácticos” y “no humanitarios”, por ello los ataques al país con 40% de las reservas de petróleo liviano del continente africano.

“Hace tres años las personas venían de Túnez por falta de estabilidad, la única manera que tenemos hoy es que Libia vuelva a tener estabilidad institucional, obviamente no es fácil, trabajamos todos los días con Naciones Unidas y nuestros aliados”, señaló el primer ministro italiano.

Estados Unidos e Italia forma parte de la OTAN, organización bélica que bombardeó al país norafricano.

Buitres al amanecer

Un reportaje sobre la intervención en Libia

“Libia, buitres al amanecer”, un reportaje que muestra cómo Libia es escenario de destrucción, en una lucha de las potencias contra el pueblo, para apoderarse de los recursos naturales y financieros de ese país. Los datos presentan el alto nivel de vida en Libia,bajo el liderazgo de Gaddafi, la destructiva operación de la OTAN denominada “Odisea al amanecer”, los criterios de analistas internacionales que van develando los intereses políticos y económicos extranjeros, ocultos tras una aparente insurrección. teleSUR