la verdad de venezuelaEn el primer semestre de 2014 se ha intensificado la batalla mediática contra la Revolución Bolivariana y contra el presidente Nicolás Maduro. Las pruebas son abrumadoras. Por ello, en el Foro Internacional “Conjura Mediática Contra Venezuela” realizado en Caracas el 5 y 6 de junio de 2014 se planteó la necesidad urgente de una iniciativa concreta y unitaria de los medios de comunicación que nos sentimos identificados con el proceso revolucionario bolivariano.

Para ello, hemos conformado una Plataforma Mediática denominada “La Verdad de Venezuela y Latinoamérica-Caribe”, que cada primera semana de mes, publicará en los medios adheridos –impresos, digitales, portales informativos, Facebook, Twitter– un texto único para mostrar nuestra solidaridad mediante la denuncia de la injerencia del terrorismo mediático y la explicación de los logros obtenidos por la Revolución. El material será redactado de modo rotativo por los integrantes de la Plataforma, de común acuerdo con quienes apoyan esta iniciativa desde Venezuela.

Falló una vez más la estrategia golpista de Washington

Con la guerra económica como plataforma de apoyo, esta vez prepararon el zarpazo con la ayuda de ex presidentes de México, Chile y Colombia. Más allá de todo decoro y dignidad, estos falsos demócratas llegaron a Caracas con la misión de presentar ante el mundo un país desquiciado y un gobierno antidemocrático. Una operación de prensa continental, replicada por todos los medios comerciales del hemisferio. Antes, desde Washington habían comprado a un puсado de oficiales de la aviación. Parte del precio fue otorgarles visas para ingresar a Estados Unidos tras cumplir la tarea encomendada: asesinar al Presidente, bombardear Miraflores, la Asamblea Nacional, Telesur y otros objetivos en el centro de la capital venezolana. Utilizarían un avión Tucano artillado, el cual partiría de un país vecino. La llamaron “Operación Jericó”.

Fracasaron, como se sabe, una vez más. Pero la escalada no se detendrá. Para el gobierno de Estados Unidos es imprescindible derrocar a Maduro y luego avanzar sobre los restantes países del Alba. En la hipótesis remota de que tal objetivo tuviera éxito, significaría desestabilización para todo el continente y comienzo de una era de violencia generalizada. Defender la Revolución Bolivariana, por tanto, no es sólo cuestión de solidaridad.

Criminal plan de ataque de la oposición

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En la mañana del 11 de febrero tres consumados golpistas publicaron en un diario de circulación nacional un documento titulado Llamado a los venezolanos a un acuerdo nacional para la transición. María Corina Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma daban así el anteúltimo paso de la intentona golpista. El texto de los conjurados prometía, por supuesto, paz y democracia. “Es claro que el régimen no resolverá la crisis y que el gobierno de Maduro ya entró en fase terminal”. Daban continuidad a la operación previa de los ex presidentes Andrés Pastrana (Colombia), Sebastián Piñera (Chile) y Felipe Calderón (México), quienes a su vez obraron como palanca para llevar al terreno de la opinión pública mundial los efectos, magnificados, de la guerra económica aplicada por la burguesía y sus mandantes durante los dos últimos años.

Pero la operación Jericó debía completarse al día siguiente, Día de la Juventud y aniversario de las guarimbas de 2014, que produjeron 43 muertos pero desembocaron en ilevantable fracaso. En ese nefasto aniversario un avión Tucano EMB 312, artillado especialmente, piloteado por el teniente renegado de la fuerza aérea José Antich Zapata, debía bombardear Miraflores, el ministerio de Defensa, la Asamblea Nacional, el CNE, la Alcaldía de Caracas y Telesur, entre otros objetivos. Sigue leyendo