Todos han notado la contradicción de los que hasta hace poco calificaban el Emirato Islámico de «combatientes de la libertad», cuando esa organización operaba en Siria, y ahora se indignan ante sus fechorías en Irak. Pero ese discurso –de por sí incoherente– resulta perfectamente lógico en el plano estratégico: los mismos individuos debían ser presentados como aliados ayer y hoy como enemigos, aunque siempre estuvieron –y siguen estando– a las órdenes de Washington. Thierry Meyssan revela el lado oculto de la política estadounidense a través del caso particular del senador John McCain, organizador de la «primavera árabe» y, desde hace mucho tiempo, interlocutor del califa Ibrahim.

| 18 de agosto de 2014 | Damasco (Siria)

 

Barack Obama y John McCain ¿Son, como aparentan, adversarios políticos o colaboradores que trabajan en conjunto para la estrategia imperialista de Estados Unidos?

 

Todo el mundo conoce a John McCain como el líder de los republicanos estadounidenses que perdió las elecciones presidenciales en 2008. Pero, como vamos a verlo, eso es sólo una parte de su verdadera biografía, la parte que le sirve de cobertura para dirigir acciones secretas a nombre del gobierno de Estados Unidos.

Cuando me hallaba en Libia, durante la agresión «occidental», tuve la oportunidad de consultar un informe de la inteligencia exterior. El informe decía que el 4 de febrero de 2011 la OTAN había organizado en El Cairo una reunión para iniciar la «primavera árabe» en Libia y Siria. Según el informe, John McCain había presidido la reunión. Aquel documento contenía una lista detallada de los participantes libios, encabezados por el segundo personaje más importante del gobierno libio de la época, Mahmud Jibril, quien había cambiado abruptamente de bando al entrar en aquella reunión para convertirse en el jefe de la oposición libia en el exilio. Recuerdo que, entre los delegados franceses presentes, el informe citaba el nombre de Bernard-Henry Levy, personaje que nunca ha ejercido oficialmente ningún tipo de función en el gobierno francés. Muchas otras personalidades participaron en aquel encuentro, entre ellas una nutrida delegación de sirios residentes en el extranjero.

Al término de aquella reunión, la misteriosa cuenta de Facebook Syrian Revolution 2011 llamó a la realización, el 11 de febrero, de una manifestación ante la sede del Consejo del Pueblo (la Asamblea Nacional siria) en Damasco. Aunque aquella cuenta afirmaba entonces disponer de más de 40 000 seguidores, sólo una docena de personas respondieron a su llamado… antes las cámaras de los fotógrafos y cientos de policías. La manifestación se dispersó pacíficamente y los enfrentamientos en Siria no comenzaron hasta un mes después, en la localidad de Deraa [1].

El 16 de febrero de 2011, una manifestación organizada en Bengazi en memoria de los miembros del Grupo Islámico Combatiente en Libia [2] masacrados en 1996 en la cárcel de Abu Selim se convirtió en un enfrentamiento a tiros. Al día siguiente, una segunda manifestación, organizada en memoria de las personas muertas en el ataque al consulado de Dinamarca, durante los incidentes provocados por la publicación de las caricaturas de Mahoma, también acabó en tiroteo. En el mismo momento, miembros del Grupo Islámico Combatiente en Libia provenientes de Egipto y bajo las órdenes de individuos enmascarados no identificados atacaban simultáneamente 4 bases militares en 4 ciudades libias. Al cabo de 3 días de combates y atrocidades, los cabecillas iniciaron la sublevación de la región libia de Cirenaica [3] contra la región de Tripolitania [4]. La prensa occidental presentó el ataque terrorista inicial como una «revolución democrática» contra el «régimen» de Muammar el-Kadhafi.

El 22 de febrero, John McCain estaba en Líbano. Allí se reunió con miembros de la Corriente del Futuro –el partido de Saad Hariri– a quienes encargó la supervisión de la introducción de armas en Siria organizándolos alrededor del diputado Okab Sakr [5]. Y después salió de Beirut para inspeccionar la frontera siria y escoger las localidades, principalmente Ersal, que servirían como bases de retaguardia a los mercenarios que posteriormente participarían en la guerra que ya se estaba preparando.

Las reuniones que presidió John McCain marcaron claramente el inicio de un plan que Washington había trazado hacía mucho tiempo, plan que preveía que el Reino Unido y Francia atacaran simultáneamente Libia y Siria, conforme a la doctrina de «liderazgo desde atrás» y el anexo del Tratado de Lancaster House firmado entre Londres y París en noviembre de 2010 [6].

Mayo de 2013, la estancia ilegal de McCain en Siria

En mayo de 2013, el senador John McCain estuvo ilegalmente cerca de Idleb, en territorio sirio, donde llegó a través de Turquía para reunirse con líderes de la llamada «oposición armada». El viaje sólo se hizo público a su regreso a Washington [7].

La estancia de McCain en territorio sirio fue organizada por la Syrian Task Force. Contrariamente a lo sugiere su nombre, la Syrian Task Force es una organización sionista encabezada por un palestino asalariado del AIPAC [8].

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John McCain durante su estancia ilegal en territorio sirio. En primer plano a la derecha aparece el director de la Syrian Emergency Task Force. Al centro de la imagen, parado en la puerta, aparece Mohammad Nur.

En las fotos publicadas podía verse junto al senador a Mohammad Nur, vocero de la Brigada Tempestad del Norte –miembro del Frente al-Nusra, (o sea de al-Qaeda en Siria), que había secuestrado y aún retenía en su poder a 11 peregrinos chiitas libaneses en Azaz [9]. Interrogado sobre su relación con secuestradores miembros de al-Qaeda, el senador McCain dijo que no conocía a Mohammad Nur y afirmó que el individuo se había metido en la foto. Sigue leyendo