Un boletín de Armas Contra las Guerras del colectivo CIAR, con un artículo de su coordinador, Alfredo Embid, y otro de Brian Becker de la red GlobalResearch.

 

Fracaso de la primera revolución de colores
La masacre que nunca existió

Alfredo Embid

La versión que dieron los medios occidentales fue que a principios de junio de 1989 la gente protestaba en la plaza de Tiananmen contra el gobierno tiránico comunista de China y fue masacrada por el ejército. En la prensa española  encontramos expresiones como “protestas pacíficas”, “protestas prodemocráticas”, etc. El ABC habla de un “movimiento a favor de la democracia”, El Periódico de una “primavera política”, El País de un “brote democrático” y La Vanguardia de una “protesta pacífica contra la dictadura”. Se utiliza ampliamente la expresión “matanza”, “masacre”, etc.[1] Un ejemplo de unanimidad en diseminar su propaganda de guerra y también de falta de imaginación. Como ves hay pocas diferencias de la que han utilizado en Libia y siguen utilizando actualmente en Siria, Ucrania o Venezuela.

La versión china es que los hechos evitaron el golpe de estado pro USA de Zhao Ziyang.
Para Thierry Meyssan, el levantamiento de Tiananmen fue el primer intento por la CIA para organizar una “revolución de color”.[2] El teórico de esta modalidad de subversión,  Gene Sharp y su asistente Bruce Jenkins, incluso personalmente estaban Beijing y dirigían los eventos.[3]

“Más de quinientos camiones del ejército fueron quemados al mismo tiempo en decenas de cruces… En el bulevar Chang’an un camión del ejército quedó detenido debido a un problema con el motor y doscientos rebeldes agredieron al conductor linchándolo hasta a la muerte… En la intersección del cruce de Cuiwei un camión que transportaba a seis soldados redujo la marcha para evitar chocar contra a la multitud. Un grupo de manifestantes comenzó entonces a tirar piedras, cócteles Molotov y antorchas contra el camión que en un momento comenzó a inclinarse del lado izquierdo porque uno de sus neumáticos había sido perforado por los clavos que las rebeldes habían extendido. Luego, los manifestantes prendieron fuego a objetos, los lanzaron contra el vehículo e hicieron explotar el tanque de gasolina. Los seis soldados murieron en las llamas.”[4]

“Un humo de color verde-amarillo ascendió de manera repentina en uno de los extremos de un puente. Provino de un blindado dañado convertido en una parte del bloqueo de carretera… Vehículos blindados y tanques que vinieron a despejar el camino nada podían hacer más que hacer cola en la cabeza del puente. De repente un joven vino corriendo, lanzó algo sobre un vehículo blindado y huyó de la escena. Unos segundos después vimos el mismo humo amarillo-verde del vehículo, mientras que los soldados se arrastraban por el suelo en el camino y agonizaban agarrándose la garganta. Alguien dijo que habían inhalado gases tóxicos. Pero los oficiales y soldados, a pesar de su rabia cuando llegaron, mantuvieron el control de sí mismos”[5]

¿Crees que hubieran hecho lo mismo en una situación semejante las fuerzas del orden españolas? Sigue leyendo