BjPH1hzCEAAGNMb.jpg largeEn efecto, se trata de Pablo Hasel, cantante de rap político al que le mostramos nuestro apoyo en el anterior artículo:

Pablo Hasel, Pussy Riot y la doble moral “ciudadanista”

Donde denunciábamos la doble moral, ya no sólo la evidente de política y justicia en este país, sino de muchos ciudadanos, colectivos, ONG’s internacionales y caducos artistas que vieron en la defensa de unos músicos (léase criminalización del Gobierno de Rusia) una forma de promoción para volver a asomarse a la palestra.

Pues ayer finalmente fue el juicio-farsa contra Pablo, y como ya estaba cantado, fue condenado con la pena máxima por cantar, escribir y compartir (encima de manera gratuita) su música. En un claro toque de atención de las instituciones a la cada día más creciente cifra de jóvenes revolucionarios y contestatarios en este “Estado democrático”, como denominan los dueños del fallo judicial.

 

Os dejamos con su comunicado, del que pedimos difusión.

Comunicado de Pablo Hasél tras ser condenado a dos años de prisión por la Audiencia Nazi-onal

Estaba cantado, querían dar un castigo ejemplar y me han condenado a 2 años de prisión por hacer canciones, lo que pedía la fiscalía, no han rebajado ni unos meses para lavarse la cara. No entro esta vez a falta de antecedentes penales pero a la mínima me como los 2 años y lo que me caiga sumado. El 29 de este mes tengo otro juicio denunciado por el PP por supuestas amenazas y ataque a su sede, si lo pasan por lo penal entraré en prisión seguro. No sólo me han condenado a 2 años para asustar a otros jóvenes, también para echarme para atrás en mi militancia. Es su último aviso: si no te acobardas a la próxima entras. No les bastaba con haber registrado mi domicilio llevándose multitud de cosas ni con tenerme detenido un día, esas bestias fascistas no tienen escrúpulo alguno si de represión se trata.

Para colmo, me he enterado por la prensa, ni siquiera me han llamado, ni siquiera me han enviado una carta, ni siquiera se lo han comunicado antes a mi abogado. Tengo que enterarme por la prensa burguesa y manipuladora de la condena. Para colmo, siguen mintiendo diciendo que apoyo a Al Qaeda cuando en el juicio quedó demostrado que era totalmente falso, pues si algo he hecho en mis canciones es denunciar que ha servido a intereses imperialistas y que yo no apoyo atentados contra inocentes u organizaciones anticomunistas como Al Qaeda. Pero pueden acusarte de cosas tan graves sin recibir castigo alguno, lo hacen para criminalizar e intentar dejarme como un monstruo para que la opinión pública piense que me lo merezco.

Sólo me hubiera librado de una condena así, dejarme llevar por el camino al que me quería llevar la fiscal, el de la condena de la autodefensa armada. Pero antes muerto, ya le recordé que como comunista hablo en mis canciones de la lucha armada de la que tanto hablaron los clásicos del marxismo, el Che, etc. ¿Acaso dejan otro camino para acabar con las injusticias, con el genocidio diario de inocentes que supone el capitalismo? Son ellos los que imponen la tiranía injusta con las armas. No me han perdonado que les recordara que no pueden decirme a quien admirar o no, que si quiero respetar al PCE (r) o a los GRAPO, lo hago. No me han perdonado que les dijera que no pueden obligarnos a sentir pena si un opresor recibe un castigo. ¿Acaso ellos no se alegrarán si mañana asesinan a uno de los nuestros? Este Estado es tan poco democrático que nos quiere controlar hasta las emociones, que nos niega hasta desahogarnos con la palabra ante todo lo que nos hacen a nosotros y a los nuestros.

Están nerviosos porque cada vez más pueblo toma conciencia y como mis canciones han conseguido hacer pensar a muchos chavales o han denunciado la situación de los presos políticos que intentan ocultar, tenían que atacar aunque así lo único que consiguen es que más personas se den cuenta de la falta de libertades alarmante y ponerme más las pilas en la Resistencia. Lo mismo sucede con otros tantos jóvenes que sufren la brutal represión por exigir derechos que hasta su podrida constitución promete. Mi detención y esta sentencia forman parte de la campaña de terror que quieren llevar a cabo para alejar a la juventud de la lucha.

Queda de sobras demostrado que en este Estado, cuya Audiencia Nacional que me ha condenado es herencia del franquismo, sólo la derecha tiene libertad para decir lo que le venga en gana y más. Cuando nosotros pasamos líneas molestas para el poder, se nos acusa de apología al terrorismo o de terrorismo directamente. ¿Obispos diciendo que los homosexuales son enfermos, que las mujeres violadas iban provocando o protegiendo a pederastas? Reciben dinero público. ¿Nazis cogidos con lanzagranadas, hachas, pistolas y demás armas? No pisan prisión, son concejales de partidos nazis. ¿Homenajes a Franco en la TV o peperos en homenajes a la división azul? Son llamados demócratas. ¿El P$OE agilizando desahucios o apoyando guerras imperialistas? Más de lo mismo. ¿Racistas pidiendo por twitter que se asesinen inmigrantes y celebrando cuando son asesinados? Protegidos por la policía cuando se manifiestan. Podríamos pasar horas poniendo ejemplos tan lamentables. Sin embargo, protestar con firmeza contra eso está penado con prisión.

Cabe recordar que esto no ha sido sólo una condena contra Pablo Hasél, ha sido una condena contra la libertad de expresión, no hace falta compartir al 100% mis ideas ni que te guste mi música para solidarizarte, ese no es el asunto. Mañana pueden ir a por ti si protestas por tus derechos, si gritas alto contra las injusticias y contra quienes se lucran a costa de estas.

Dice el juez para justificar la condena que mis canciones incitan al odio. No, mis canciones incitan al amor a los oprimidos, es decir, a la inmensa mayoría de la humanidad. Pero como decía el Che: “Más fuerte que el amor a la libertad es el odio hacia quienes nos la quitan”. El único odio que tienen es el que nos obligan a sentir, el que responde a su odio a la humanidad. Yo incito al odio contra lo injusto y orgulloso, ellos incitan al odio a lo justo, hay una clara y gran diferencia. También dice en un acto de infinita hipocresía que la libertad de expresión tiene límites, pero volvemos a lo de antes, sólo para la izquierda. Ya les dije en el juicio que jamás condenarán a quienes hablan de apuñalar inmigrantes porque para ellos no son víctimas los pobres, sólo sus amigos opresores.

Agradezco las muestras de solidaridad y vuelvo a recordar que los juicios no pueden aniquilar la lucha por la dignidad. Seguramente acaben encerrándome en prisión como a tantas luchadoras más, pero jamás acabarán con estas justas ideas y no me cabe duda de que tarde o temprano venceremos y ya nadie volverá a ser condenado por gritar la cruda realidad.

¡CONTRA SU REPRESIÓN NI UN PASO ATRÁS! ¡SI NOS TOCAN A UNO NOS TOCAN A TODOS! ¡LIBERTAD PRES@S POLÍTIC@S!

Pablo Hasél

NOTICIA DE LA CONDENA A DOS AÑOS

http://www.lahaine.org/index.php?p=76560

FUENTE: http://www.lahaine.org/index.php?blog=2&p=76574

 

Editado:

Entrevista Pablo Hasel, despues de su juicio en la Audiencia Nacional.