A tres años de la invasión estadounidense a Libia y la caída de Muamar Gadafi, la economía de ese país se ha desmoronado. Los campos petroleros y los puertos están inmovilizados; la educación, vivienda y alimentación, que eran considerados como derechos humanos, han colapsado tras el bombardeo y las guerra internas por el control de los recursos naturales, desatados entre grupos rebeldes y el gobierno de transición. teleSUR

 

 

Libia, la destrucción de un país

 

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