Nada nuevo bajo el Sol | 2 Feb 2014 | Shuiv

Que los diversos lobbies, grupos de presión, think tanks, asociaciones y demás eufemismos que designan a grupos de personas organizadas para ejercer una presión a la hora de determinar la dirección de determinadas politicas gubernamentales, son una realidad desde hace mucho tiempo, eso nadie lo duda ya a estas alturas. Algunas de ellas, se han hecho conocidas y forman parte de nuestra realidad cotidiana, salen en los medios y están en boca de todos los ciudadanos.
Otras son menos conocidas y se camuflan bajo el anonimato, moviéndose “bajo la mesa” sin dar mucho ruido, pero mediatizando y presionando para  la toma de decisiones muy relevantes en diversas instituciones del estado.
Teóricamente, un lobby es un colectivo con intereses comunes que realiza acciones dirigidas a influir ante la administración pública para promover decisiones favorables a los intereses de ese sector concreto de la sociedad. Las primeras utilizaciones políticas de este termino son del siglo XIX.Ya en 1830 la palabra Lobby designaba los pasillos de la Cámara de los Comunes británica donde los grupos de presión, podían venir discutir con los miembros del Parlamento.
Por su parte, un think tank  o tanque de ideas, es una institución o grupo de expertos de naturaleza investigadora en el ámbito de las ciencias sociales, vinculada o no a partidos políticos o grupos de presión, pero que se caracteriza por algún tipo de orientación ideológica marcada de forma más o menos evidente ante la opinión pública.
Los think tanks a menudo están relacionados con laboratorios militares, empresas privadas, instituciones académicas o de otro tipo. Normalmente se trata de organizaciones en las que trabajan varios teóricos e intelectuales multidisciplinares, que elaboran análisis o recomendaciones políticas.
Visto así, los lobbies, asociaciones de presión y think tanks resultan de lo más cándido, democrático e inocente del mundo, si no fuera porque en la mayoría de los casos y especificamente en el estado español, estos grupos de presión ejercen una cada vez mayor presión social a favor de políticas abiertamente conservadoras, reaccionarias y retrógradas, algunas de ellas favorables a medidas abiertamente golpistas y ultraderechistas, las cuales gozan de impunidad total a la hora de fomentar sus polémicas medidas y posiciones ideológicas.
La mayoría de ellas, se encuentran vinculadas a los grupos políticas-sociales oligárquicos mayoritarios que dominan e infectan las actuales instituciones del estado, en una línea continuada desde la toma del fascismo en 1939, y por ende, de forma más velada, dulcificada y oculta o de forma más abierta y cruda, tratan, en definitiva, de pervivir el orden ideológico, político y sociológico monárquico-fascista-burgués imperante actualmente en España, y en muchos casos gozan de gran importancia, por lo que resultan especialmente peligrosos y dañinos a la hora de mediatizar el orden político actual.
En España, estos grupos de presión, los cuales seria imposible aquí de plasmar por tratarse de infinidad de ellos, se podrían clasificar en varios grupos; militares, económicos y político-institucionales.
Militares; Son numerosas las asociaciones y grupos de presión que se podrían clasificar en esta sección, pero aquí nos detendremos en dos de ellas, por su influencia o por su mensaje claro y nítido. Por una parte, destaca la llamada “Asociación de militares españoles” (AME), que, en los dos últimos años ha lanzado sendos comunicados en tono amenazante, y que evidencian que los sectores fascistas y golpistas del ejercito se empiezan a organizar para presionar aun más al gobierno.
Creada el 29 de  octubre de 1987, pasó a llamarse Asociación de Militares Españoles (AME) y a admitir, como socios a todos los militares de los Ejercitos, incluida la Guardia Civil y Cuerpos Comunes, los retirados de la misma procedencia y sus causahabientes. Bajo la excusa de defender los intereses militares, lo cierto es que desde hace una década, y especialmente en los dos últimos años ha ejercido como un grupo de presión militar contra todo tipo de políticas progresistas y democráticas.
En septiembre y diciembre de 2012 y en septiembre de 2013, esta agrupación lanzaba tres comunicados públicos desde dentro de las filas del ejército en las que ya se apuesta y se hace un llamamiento abierto a la intervención militar en Catalunya y Euskadi para eliminar el movimientos civil independentista. Además de esta verborrea terrorista y violenta, la AME hace publica apología en sus revistas y en su página web de la dictadura franquista sin que por ello sufra penalización alguna.
En el comunicado de diciembre de 2012, AME afirmaba que:
 “La Asociación de Militares Españoles considera estos hechos la frontera última de lo que no se puede traspasar y que pudiera terminar en un conflicto civil entre españoles que resultara en la desintegración de España, dando lugar a una situación que deviniera, de modo lamentable pero necesariamente irreversible, en el cumplimiento de la misión que la Constitución Española asigna a los Ejércitos”.
Como vemos, no ya solo se pide expresamente una intervención militar en ambas naciones ibéricas, si no que nuevamente, se vuelve a agitar la bandera de la guerra civil, como ya hicieron Franco y sus compinches en 1936, como amenaza disuasoria en caso de no acatar las amenazas terroristas de los militares.
Esta sección del ejército no ya solo hace un segundo llamamiento a la intervención militar en Catalunya y Euskadi, si no que ya directamente presiona por considerar el independentismo como ideología política como un “delito de traición a la patria” que debería ser castigado por ley. Una actitud abiertamente fascista que evidencia el interés de gran parte del ejército de herencia franquista de seguir marcando la agenda política de este país, como hacían Franco y sus aliados desde 1939.
Otra asociación destacada en este grupo es el llamado Grupo Atenea, cuyos orígenes se remontan al 24 de noviembre de 1992, fecha de constitución de la consultoría I2V, SL., enfocada a la Inteligencia y la Logística para Defensa. A mediados de 2008 nace el proyecto del Grupo ATENEA apoyado en un equipo multidisciplinar basado en la excelencia profesional y la experiencia de sus integrantes a nivel nacional e internacional.
Este grupo, amparado en la ambigüedad de sus proyectos, que aparentemente parecen reducirse a estudios de técnica militar para el ejército español, en realidad supone un grupo de presión militar destacado. Como afirma  J. Ignacio Domínguez, coronel y miembro de la Unión Militar Democrática (UMD), las fuerzas armadas pueden presionar al gobierno, y de hecho lo están haciendo para que actúe en un sentido determinado, debido a que en las fuerzas armadas hay grupos de presión muy importantes como este Grupo Atenea, que lidera José Luis Cortina, militar golpista y ultraderechista, dirigente del CESID, e involucrado en el golpe de estado fascista del 23-F, o el general Joaquín Tamarit, de similar ideología y también procesado por la intentona golpista de Antonio Tejero.
El ejército está presionando, a través de estos grupos y otros abiertamente de extrema derecha, para que el gobierno no ceda en el tema catalán, un tema que les preocupa mucho y con el que están muy indignados algunos militares. El gobierno pues, actúa en estos temas, pero presionado bajo cuerda por los militares.
-Económicos : También bastante relevantes, quizá mucho más que los anteriores, algo más conocido que estos, pero aún así lo suficientemente ocultos a la opinión pública como para no conocer detalles de su existencia y de las actuaciones que llevan a cabo. Realmente, los grupos económicos, en general, son los que más influencian tienen, pues son los que ejercen, de facto, el gobierno no solo de nuestro país, si no en general, del mundo capitalista globalizado actual, como lo evidencia la famosa “Troika” europea, una serie de instituciones financieras que, en palabras de Jorge Verstrynge suponen una suerte de “fascismo de traje y corbata” ya que gobiernan, deciden las políticas, imponen gobiernos, y en general, orientan la política europea. Sigue leyendo