Continúa en Ucrania la violencia de demostrados radicales ultra-derechistas y neo-nazis que se han erigido como legítima oposición, apadrinada además por gobiernos de la UE y el reaccionariado yanki a los que piden incesablemente apoyo e intervención.

Más muestras de ello es la destrucción nuevamente de otra estatua de Lenin, en la localidad de Fástov, provincia de Kiev. No hace falta comulgar con ideologías para saber o que eso significa… En las manifestaciones se denuncian sus consignas pro-nazis y antisemitas, incluso han llegado a agredir miembros de la comunidad judía.

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Según algunos analistas políticos, los propios líderes de la oposición ucraniana tienen miedo de los ultraderechistas y se arrepienten de haber formado una alianza con ellos al inicio de las protestas.
No nos interesa tanto la asociación con la Unión Europea como la construcción del estado nacional ucraniano y la revolución nacional“, relata un democrático manifestante.

FEMEN SIRYA

No nos sorprende en absoluto el apoyo que muestra el neo-feminismo pro-occidentalista, eurocentrista, islamófobo y neocolonial, de la asociación feminista FEMEN, que vuelve a quitarse su careta burguesa y pro-imperialista como ya hizo, entre otras ocasiones, al brindar su apoyo a otros extraños rebeldes en al caso de Siria, integrantes del denominado Ejército Libre Sirio. Integrado por mercenarios y cuyos intereses distan terriblemente de la lucha por la emancipación de la mujer.

Mientras en nuestro país lanzan bragas manchadas contra obispos por la sacritud del aborto, la cúpula de la asociación Femen apoya a la citada oposición de Kiev; conformada por manifestantes que comienza sus protestas con rezos, mantienen reuniones con líderes religiosos o se reúnen en la Plaza de la Independencia para asistir a mítines de representantes de la Iglesia. Según informa la cadena rusa RT sobre el terreno.

Inna Schevchenko, de Femen, asegura que lo de Ucrania “no son protestas, es una revolución”

TeInteresa.es | 23/01/2014 | EFE, París

La líder del movimiento feminista Femen, la ucraniana Inna Schevchenko, apoyó hoy las revueltas en Ucrania, que calificó de “revolución”, llamó a sus compatriotas a la “insurrección” y pidió ayuda a la Unión Europea y Estados Unidos.

“No son protestas, es una revolución. El pueblo sabe que nadie le dará sus derechos, hay que salir a buscarlos”, señaló Schevchenko en una columna publicada hoy en la versión francesa del diario digital “Huffingtonpost”.

La activista por los derechos de las mujeres, residente en París, dijo estar en contra de “la violencia” pero apoyar “la insurrección”.

Es una muralla contra la opresión estalinista, a la que el pueblo debe enfrentarse. Es una muralla contra los derechos humanos, contra asesinos como (Víktor) Yanukóvich”, el presidente ucraniano, escribió Schevchenko.

La feminista radical criticó la debilidad de los líderes opositores de su país, como la del boxeador al frente del partido UDAR, Vitali Klitschko, que “recomienda ‘mantener la calma’ en un momento en el que no es posible”.

“Llamo a los ucranianos a luchar por sus derechos” y a la “comunidad europea a no borrar a ‘Ucrania de Europa’. El proceso ya está en marcha, nos acercamos a los estándares europeos y lo hacemos con mucho ruido. Llamo a todas las democracias a unirse a la lucha porque no se trata de Ucrania, sino de lo que llamamos los ‘derechos humanos’“, agregó.

Schevchenko pidió expresamente a la UE y a EEUU que apliquen “sanciones político-económicas contra un presidente y un gobierno que no apoyan a los civiles que luchan por su libertad”.

“ULTRAS” Y XENÓFOBAS

Famosas por sus protestas con los pechos al aire, críticas con la Iglesia y el Islam, partidarias del aborto… Las Femen hacen las delicias de cierta izquierda pero su pasado dice otra cosa

El Semanal Digital | 23 Ene 2014 | M. Ortega

“¡Viva la Bielorrusia independiente. Ucrania vivir libres”, “No al terror rojo”

“Que el fascismo descanse en el infierno”, podía leerse pintado sobre los pechos de la activista de Femen que, el pasado mes de mayo, con una pistola de juguete parodió el suicidio del historiador Dominique Venner como protesta por la decadencia europea en la Catedral de Notre Dame de París.

Las “sexactivistas”, como ellas mismas se definen, se han convertido en un icono de una izquierda caviar necesitada de mitos. El rostro de Inna Shevchenko, la más popular, ha llegado a ser utilizado como Marianne, el símbolo oficial de la República Francesa.

La joven, que obtuvo la residencia en 2012 tras dejar Ucrania a causa de la profanación de una cruz que simbolizaba la persecución contra los católicos bajo el estalinismo, ha llegado a convertirse en el objeto de adoración de activistas-periodistas como Caroline Fourest, autoproclamada vigilante contra la extrema derecha, militante homosexual… y crítica del “fascismo verde” en alusión al Islam. Sigue leyendo