Con un guión original que data de 1970, esta espectacular pieza está dividida en Desayuno, Almuerzo y Cena, estructura que le permite graficar tres niveles de narrativa y significación. Desde el fast food a la cena de lujo -que contados checos podían permitirse-, todos los personajes sienten Hambre y ninguno puede ocultar el hecho de que comer dentro del “sistema” implica alguna forma de antropofagia. A Jan Svankmajer le gusta experimentar.
Sus películas animadas le sirven como un terreno no explorado, que le invita a descubrir algo nuevo y a realizar lo no realizado. El material fílmico le posibilita experimentar a numerosos niveles, basándose en la combinación de la animación, de los trucos y de los artistas. Mezcla el humor y la sátira con el misterio y el espanto.
La imaginación de Jan Svankmajer parece no tener límites. En sus películas nada es imposible. Los cajones devoran a seres humanos y los ojos deambulan por las calles. Objetos de uso cotidiano como el tenedor o la silla adquieren vida y se transforman en sujetos activos que alternan la interpretación de un personaje muchas veces ausente.  Fuente.