Compartimos un Artículo de Purificación González, presidenta de la imprescindible plataforma, Ojos para la Paz. También dejamos un evento que tendrá lugar en Barcelona donde Purificación junto a Leonor Massanet (Leonor en Libia) hablarán de la situación real actual en que se encuentra el pueblo libio a 2 años desde el vergonzoso linchamiento público del Gaddafi tras la contundente injerencia de la OTAN en Libia.

LIBIA: TRAGEDIA Y RESISTENCIA CONTRA LA “REBELIÓN” IMPERIALISTA

Viernes 18 de Octubre, 19:30 horas, Calle Fluvià nº 210, Bajos Interior, Barcelona

En el Local Social de La Verneda/Sant Martí. METRO L-2, BAC DE RODA

Gaddafi sigue vivo en el corazón de los que no se rinden

Uno de los mantras de nuestra apática sociedad dice que todos los líderes son lo peor y que no vale la pena confiar en ellos. ¿Se creerá alguien original cuando lo repite? 
A una sociedad servil con el imperialismo le interesa un ser humano débil y desvalorizado. Se trata de alentar el individualismo y desalentar cualquier ilusión por lo social. Allí se va generando una retórica popular que recita sus tópicos como si fueran un ejemplo de la libertad de pensamiento individual. Muchos de estos tópicos pasan por denigrar y convertir en tabú a culturas diferentes y a proyectos sociales diferentes.
Un claro ejemplo de tabú en occidente ha sido y es la figura del Coronel Gaddafi. La demonización de Gadafi empezó antes de la invasión de Libia, para preparar a la opinión pública para la aceptación de la guerra.
El Coronel Gaddafi dedicó su vida a su nación. Libró a Libia de la dictadura del rey Idris, además lo hizo sin derramamiento de sangre. En 40 años llevó al país a convertirse en un paradigma de calidad de vida, de desarrollo y de cohesión social. En 2009 Gaddafi fue elegido presidente de la Unión Africana, con planes igualmente ambiciosos para el continente, que partían de lograr la independencia económica a través de la implantación de una moneda única para toda África.

El próximo 20 de octubre se cumplirán dos años del asesinato del Coronel Gaddafi a manos de mercenarios de la OTAN. A todos aquellos bienpensantes que callaron o que incluso aplaudieron a los supuestos ejércitos de liberación, seguramente que les habrá de incomodar acordarse de Gaddafi, ya lo han estigmatizado. Si en su momento Libia fue un país para entonar sus rancias revoluciones burguesas junto a la defensa de los Derechos Humanos, hoy es el lugar más olvidado del mundo, convertido en una muestra de la hipocresía occidental.

A veces un líder se compromete con su pueblo, no se rinde e incluso da la vida por él, con lo que se convierte en un ejemplo de altura moral y de lucha ante la barbarie. Por eso nos acordamos hoy del Coronel Gaddafi y lo hacemos también como un gesto simbólico de desobediencia al sistema de pensamiento establecido.

No es el resentimiento lo que nos mueve, sino honrar la memoria de quien lo merece hallando en su trayectoria el mejor impulso para transformar el mundo.

“Si destruyen mi cuerpo no destruirán mi espíritu que está en los corazones de millones” palabras de Gaddafi el 6 de mayo de 2011 tras un bombardeo de la OTAN en Trípoli.

“Las personas libres del mundo saben que podíamos negociar y vender nuestra causa a cambio de una vida segura y estable personal. Hemos recibido muchas ofertas para este efecto, pero optamos por estar a la vanguardia de la confrontación como un símbolo de deber y honor. Incluso si no ganamos inmediatamente, vamos a dar una lección a las generaciones futuras que la decisión de proteger a la nación es un honor y vender es la traición más grande que la historia recordará para siempre a pesar de los intentos de otros para decir lo contrario”. Extracto del testamento de Gaddafi escrito en abril de 2011.

        Comitè Antiimperialista

http://www.leonorenlibia.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1659:libia-viernes-18-de-octubre-en-barcelona&catid=16:catcampanas

Lampedusa, la barcaza procedía de Libia

LibreRed | Lunes, octubre 7, 2013 | Purificación González de la Blanca / Ojos para la Paz

La nueva tragedia ocurrida en aguas próximas a la isla italiana de Lampedusa, con el naufragio de una barcaza procedente de Libia, en la que los muertos se cuentan por centenares, abre todos los foros y desata comentarios que a nosotros, en muchos casos, se nos antojan desinformados, desvergonzados e incluso abominables.

“Hay que dar soluciones a África”, “no estamos haciendo todo lo que debiéramos por África”, “no escarmentamos, y reincidimos” (comentario este último del Sr. Morenés, Ministro de Defensa de España, vinculado a dos empresas de armamento) .

Nadie se plantea lo que occidente está haciendo en África, porque el silencio forma parte de los planes. Ignoran también que la Unión Europea (UE) exigió a los países del Tratado la modificación de sus códigos penales de modo que si antes era delito la omisión de un deber de socorro, ahora el delito es socorrer, sobre todo si es en alta mar, porque se considera inmigración clandestina, que incluso se persigue extraterritorialmente.

El próximo 20 de octubre se cumplirán dos años del asesinato del Coronel Gaddafi a manos de mercenarios de la OTAN. (Y perdonen que me repita, lo voy a hacer anualmente) El hombre que había promovido una revolución modélica en Libia, en donde no solo no existía el desempleo sino que además encontraban trabajo dos millones y medio de inmigrantes extranjeros; que repartía entre su pueblo las rentas que el petroleo generaba; que implantó la medicina universal y gratuita; que instituyó el derecho constitucional a la vivienda; que creó universidades y dio becas (de 1.600 €/mes) a los estudiantes libios; que había sido felicitado por la ONU un mes antes de producirse la invasión por haber llevado a Libia a la escala más alta del índice de desarrollo humano de toda África, fue brutalmente torturado, linchado y asesinado.

El gobierno de Libia -un país sin deuda externa- había tenido también una brillante idea, que contaba con grandes posibilidades de prosperar: la implantación del dínar de oro en toda África, para dar independencia económica al continente. Esta idea fue apoyada por el entonces Director General del FMI, Dominique Strauss-Kanh, que consideraba que el dólar estaba hundido y no podía continuar siendo moneda de cambio internacional (ya sabemos lo que le sucedió), pero despertó las iras de Francia, que controla la economía de los 14 países francófonos. Y de los EEUU.

Libia fue bombardeada indiscriminadamente, ante el cómplice silencio mediático. El que fuera director del hospital de Sirte contó a una comisión de ‘Ojos para la Paz’ -entre la que me encontraba- que la OTAN bombardeaba esa ciudad día y noche, implacablemente, insistentemente, entre la desesperación de la gente, que no podía ni enterrar a sus muertos. No se libró de los bombardeos el hospital, después de que los mercenarios de la OTAN llegaran por tierra y entraran a saco asesinando a todos los enfermos y a todos los médicos (salvo a la persona que vivió para contárnoslo, por eso estaba perseguido). Hospitales, barrios, aldeas, barcos, rebaños, centrales eléctricas, conducciones de agua, universidades, colegios…Todo fue arrasado por la OTAN, mientras los libios eran asesinados, torturados, secuestrados, encarcelados…privados de todo derecho.  Seguir leyendo…

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