Reproducimos este interesante texto de Tamer Sarkis, al cual agradecemos que haya querido compartir con nosotros:

Les envío este modesto ensayo (link al final), consciente de que su valiosa web se centra en el proyecto demofascista de nuevo orden mundial, y habido el interés que debe unirnos por denunciar la reducción de la complejidad sociológica siria a un paisaje “etnificado” y monocromamente confesional sunní en el plano político (y es éste el Proyecto hegemonista en Siria, englobado bajo Plan de Nuevo Oriente Medio).

Debemos advertir cómo, paralelo al silencio premeditado por parte de los medios, las fuerzas de la homogeneización de la realidad reducen por la fuerza el porcentaje de cristianos sirios, quienes marchan al Líbano y a Europa Central y escandinava. Espero que, por todas estas razones y aún por más, puedan ustedes considerar este escrito pensando en su edición. Reciban un grato abrazo y seguimos en cooperación.

“REBELDES” EN SIRIA: ¿SOLAMENTE MERCENARIOS O COLONOS DE NUEVO POBLAMIENTO?

TAMER SARKIS FERNÁNDEZ 
No es guerra civil; es colonización exterior (con la que comulgan y prestan servicio elementos del interior). 
No son refugiados de guerra; es población siria expulsada a la fuerza y alienada de territorio sirio bajo amenaza de muerte por los colonos del ELS.
A modo de Anexo, reproduzco al final de este texto un mensaje de la organización miliciana RESISTENCIA SIRIA dirigido a la piara de colonos que pretende reducir Siria a añicos y despoblarla de sirios en beneficio del sionismo y de sus entidades políticas lacayunas. El Ejército Libre de Siria (ELS en adelante) expulsa a la población de sus pueblos y si los expulsados intentan regresar a Siria escapando de los campos de retención que han puesto los turcos y los jordanos, entonces el mismo ELS les dispara a matar. No le importa, a este Sicariato plus que mafioso, si católicos, ortodoxos, alawíes, sunníes, drusos, etc., ni le importa si son comunistas, baazistas, nasseristas, opositores, etc. No se trata de que a los autóctonos les hayan “dejado salir a refugiarse”; es que les han quitado su tierra y arrebatado su marco de existencia.
Dicho por un responsable de ACNUR en Catalunya (con bastante sentido de la auto-crítica): los campos en Turquía y Jordania son peor que cárceles; el “refugiado” (desplazado) no tiene derecho más que a una hora al día de contacto con el exterior. Si se excede, es sujeto a castigo. En definitiva, muchos de esos campos son gestionados por ACNUR.
¿Cómo que Turquía y Jordania están “acogiendo refugiados sirios”? (¡ja!: los segregacionistas mismos acogiendo…). ¡Están haciendo “limpieza” poblacional, vaciando el territorio, que queda en manos de kosovares, chechenos, afganos, libios, tunecinos, saudíes, khazakos, y de otros con nacionalidad “belga”, “holandesa”, “alemana”, etc.!… ¡Y también, aunque en grado infinitamente menor, en manos de sirios genocidas de todo vecino, paisano y aldeano que no cuadre en su estrecho y cuadrado “Espíritu de cuerpo” teológico y pseudo-comunitario! (léase al genial filósofo social tunecino Ibn Jaldun y su concepto de Asabiiya).
Estos han ocupado Siria con la idea propia sectaria -y bajo Plan ajeno financiado- de quedarse ahí a menos que se les resista con éxito. Ellos saben qué están haciendo: no están perpetrando una “guerra” (campaña de destrucción) para irse una vez acabada la faena y cobrada la paga. Preparan su propia continuidad presencial física y jurídico-armada codificada en términos de instauración de la Shariia en sus dominios, sumado a capacidad violenta para imponer sus códigos:
A los sirios lugareños jóvenes los asesinan, deshaciéndose en seguida de población con fuerza de resistencia y de enfrentarles. Los niños son echados al desierto, al semi-desierto o al páramo, donde errarán hasta encontrar frontera o donde, si tienen relativa suerte y están con sus familias, plantarán su tienda de obligado nomadismo. Sin embargo, muchas mujeres son violadas, poseídas, retenidas. Se sucede el uso de población autóctona campesina, tal y como hacían siglos atrás las hordas turcas, y luego los turco-otomanos, en sus incursiones y algaradas de expansión (aunque los últimos se apropiaban de los niños de los Estamentos superiores dominados: los Jenízaros). Y, antes aún, tal y como habían hecho los Califatos omeya y abbasí en su expansión (aunque aquellas tropas califales ni asesinaban ni desterraban a los niños, a quienes incorporaban a la Umma).
¿Y estos de ahora?: siempre filman sus asaltos, sus aposentamientos, sus “conquistas” de barbarie. Porque sus Jefes les exigen entrega de prueba visual de que van cumplimentando sus encargos. De lo contrario, no pagan el sueldo.

ALDEA TRAS ALDEA, BARRIO A BARRIO: NAZIFASCISMO PSEUDO-”ÉTNICO” BAJO LA SUPERFICIE DE INTEGRISMO CONFESIONAL Sigue leyendo