Exactamente 3 meses después del intento de golpe del 23F, un grupo de 10 personas perpetra el mayor asalto a un banco de nuestra historia reciente. Durante 37 horas, 10 hombres  tomaron el Banco Central de Barcelona con 300 personas como rehenes.

En un atraco imposible de culminar con éxito.

¿Cuales fueron los auténticos motivos?

Un grupo dirigido por el Rubio, un confidente policial infiltrado en movimientos anarquistas, actuaron de mercenarios para rescatar un maletín de una caja de seguridad del banco. El maletín no podía ser retirado sin más ya que los conspiradores que querían hacerse con él, no tenían la llave. Con lo que para recuperarlo se debía perpetrar un atraco. En el documental, el Rubio nos relata el contenido del extraño maletín. Cuyos documentos revelaban la trama civil y militar del 23-F. Finalmente el contacto de extrema derecha implicado en la trama, logró sacarlo camuflado entre la primera liberación de rehenes que se realizó.

Un documental sobre el atraco, emitido en La2 (RTVE). Nos desvela esta historia que vuelve a poner en entredicho la versión oficial del 23F. Podéis verlo completo en la página oficial de RTVE.

Pese a que recomendamos verlo entero, indicamos los extractos donde el documental se mete en materia:

Secretos del 23F: Asalto al Banco Central (Parte 1)

Del minuto  8:33 de vídeo al 11:35 y del 13:30 hasta el final.

Secretos del 23F: Asalto al Banco Central (Parte 2)

Primer minuto de esta segunda parte.

Indiquemos que alguno de los miembros del grupo que protagonizaron el asalto denunciaron entonces con escasa repercusión que detrás de la trama había gente vinculados a la extrema derecha y los servicios de Inteligencia españoles. No olvidemos que habían pasado solo tres meses desde el intento golpista del 23-F y que los atracadores en uno de sus primeros comunicados a la opinión pública llegaron a pedir la libertad para los cuatro militares implicados en el frustrado golpe de estado.

El intermediario entre El Rubio y los traficantes de armas fue un tal Antonio Soler, agente del contraespionaje francés y colaborador de la Guardia Civil.

La prensa oficial desvió todas las informaciones a decir que eran farsantes y que simplemente se trataba de delincuentes comunes. Cuando las especulaciones empezaron a tomar fuerza, las fuerzas de extrema derecha y los núcleos relacionados con el 23-F condenan el asalto y se desmarcan de los secuestradores.

Pese a todas las informaciones que tenemos hoy en día sobre el tema, la versión oficial lo sigue tomando como un trabajo de “anarquistas, chorizos y macarras”.

¿Quién era el Rubio? Sigue leyendo