Entre 1945 y 1955, unos 1000 nazis fueron llevados a EEUU para trabajar en los lugares más punteros de la ciencia, la educación, la medicina, la industria armamentística, algunos de ellos en aviones militares. ACompañados de sus familaires, suman un total de unos 50.000 nazis. ¿Por qué no lo sabemos? ¿Por qué se ha ocultado?

¿Quién sabe lo que fue el Proyecto Paperclip?
Prácticamente nadie, ni siquiera historiadores o expertos en la historia del siglo XX conocen estos hechos acontecidos hace casi  70 años y cuyas consecuencias estamos viviendo cada día. Sin embargo, la mayoría de la población conoce  el Holocausto por docenas de películas y documentales así como por los libros escolares, la televisión y otros medios de comunicación. Y este gran desequilibrio entre lo mucho que se habla del Holocausto contra los judíos y la nada que se cuenta sobre las cosas que aquí estoy investigando, me hace sospechar que existe una intención de desviar nuestra atención de lo que hay realmente detrás del sionismo.
1. Project Paperclip: recuperación de los nazis en EEUU

W.

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“LOS NAZIS TRAJERON CON ELLOS UNA TECNOLOGÍA MILAGROSA, PERO TAMBIÉN TRAJERON SU IDEOLOGÍA.” JIM MARRS [1].

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El 12 de mayo de 1945, Herbert Wagner, creador del primer misil teleguiado nazi,  aterrizaba en Washington D.C. en un avión militar de la fuerza aérea estadounidense, doce días después de la rendición de Alemania. La premura de su evacuación hacia EEUU hace pensar que esta organización ya estaba operativa mucho antes de la rendición alemana.
En efecto, y como veremos a continuación, al menos desde principios del siglo XX, tal vez antes, ha existido una intensa y estrecha relación entre la elite financiera e industrial alemana y la elite financiera e industrial americana: el nazismo recibió de estos grupos un apoyo financiero, industrial y tecnológico que no sólo permitió su llegada al poder, sino que hizo posible la imparable maquinaria bélica que asoló Europa en la guerra más mortífera que la Humanidad haya conocido. Recientes investigaciones han aportado más pruebas de esta estrecha relación entre nazis y las grandes familias del poder en EEUU.[2]

Ya Martin Bormann, secretario personal de Hitler, había pensado en un programa para evacuar la extraordinaria tecnología militar con el General Plan 1945, consciente de que Hans Kammler[3], ingeniero de los programas de alta tecnología en Peenemunde donde se diseñaron los misiles teledirigidos V-1 y V-2, y su Sonderkommando tenían mayor poder en el III Reich  que Goering o Speer.

La primera operación de traslado de científicos nazis a EEUU se denominó Operation Overcast. La Operation Overcast fue rebautizada con el nombre de Project Paperclip, avalada por el Presidente Truman en agosto de 1945, quien permitió la entrada de nazis, siempre y cuando no tuvieran un expediente de “ardiente colaboración” con el nazismo. Para cumplir con este requisito, muchos expedientes fueron oportunamente  retocados pues muchos de ellos eran eminentes miembros de las SS o de la GESTAPO[4].

Wagner sería el primero de casi un millar de científicos nazis[5], ingenieros aeronáuticos, físicos, químicos, médicos, psiquiatras, genetistas quienes fueron recibidos por las diferentes autoridades norteamericanas y puestos a trabajar en departamentos clave de la sociedad americana, principalmente la NASA, y en importantes Universidades[6]. En 1957 más de 60  grandes corporaciones y empresas privadas[7] habían contratado a científicos nazis, provocando incluso paro en el sector, porque los científicos alemanes trabajaban por salarios tres veces más bajos que los americanos[8].

El más célebre científico del Proyecto Paperclip  es sin duda Werner Von Braun, mayor de la SS en 19409, padre de todo el proyecto espacial de la NASA y su jefe  durante décadas,  y que Wikipedia presenta como un “científico americano de origen alemán”.

W. Von Braun rodeado de militares nazis. Con el General Dornberger, quien también fue llevado a EEUU con el Proyecto Paperclip.

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