Después del primer articulo “El Clima del Miedo (I): Los Científicos” nos llega la segunda entrega de este tema tan “versátil” que no es otro que el cambio climático, en este caso os dejamos con “El escándalo “Climategate” a mano de Federico Ruiz de Lobera. Gran investigador de este tema y colaborador del blog http://mundodespierta.com/.

Mas informacion sobre el Climategate.

Qué atrevida es la mentira.

Resulta que en noviembre del año 2009 salen a la luz, vía hackers, unos 3.000 emails privados de los principales científicos del IPCC (Panel Internacional para el Cambio Climático, por sus siglas en inglés),  que hablan de cómo marginar a los científicos escépticos de los principales foros y de los medios de comunicación, y de cómo manipular los datos históricos de temperatura media global. Así. Por las buenas. Los autores de la mentira reconocen, incluso, la veracidad de sus emails pero dicen que “se han sacado de contexto”.

Hombre, después de leerlos, muy literario o bajo efectos muy narcóticos tendría que haber sido escrito ese “contexto” para que los fragmentos publicados puedan ser interpretados de otra manera.

Este es probablemente el mejor sitio donde leer la casi totalidad de los emails hackeados. El físico John Costella explica cada uno de ellos. No está claro si fueron pirateados por hackers o si, quizás, algún científico concienciado dio el chivatazo. Gracias, sea quien sea.

Veamos algunos de  esos emails. En el 1º, Phil Jones, director de la Unidad de Investigación del Clima (CRU) de la universidad East Anglia en Reino Unido, a la sazón, la cúpula mundial del alarmismo climático. se dirige a Michael Mann, el que promulgó la teoría -de comprobada falsedad- del “Palo de hockey” según la cual las temperaturas habrían subido drásticamente tras el inicio de la actividad industrial.

1- email 1089318616 From Phil Jones To: Michael Mann (Pennsylvania State University). July 8, 2004 (de Phil Jones a Michael Mann)

“(…)I can’t see either of these papers being in the next IPCC report. Kevin and I will keep them out somehow — even if we have to redefine what the peer-review literature is!” (No puedo ver estos documentos presentes en el próximo informe del IPCC. De alguna manera, Kevin y yo los mantendremos fuera  – ¡incluso si para ello tenemos que redefinir lo que es la “literatura revisada por pares!”)

El Kevin al que mencionan es Kevin Trenberth, el científico que sustituyó a Richard Lindzen en el comité de “sabios” del IPCC cuando éste dimitió porque le obligaban a decir que se esperaban más huracanes, lo que era contrario a sus tesis.

Phil, Michael y Kevin. Tres buenos amigos.

No sabemos efectivamente “el contexto” de este mail pero, a menos que estuvieran celebrando el Día de los Inocentes, sólo podemos pensar que estos dos máximos asesores de la ONU estaban censurando unos documentos que no cuadran con sus teorías, incluso si tenían que redefinir el peer-review literature (el protocolo de aprobación para que un informe sea publicado, que exige que sea revisado por otro catedrático, otro “par”).  Y lo dice con exclamaciones, me gusta ese detalle. Denota una soberbia muy explícita del que sabe que, realmente, tiene el poder de cambiar todo un protocolo de comprobación académica. Refleja también un notable entusiasmo en la huida hacia adelante. Phil es un hombre con fe. Estaba dispuesto a morir con las botas puestas y así fue. No soportó la presión y dimitió pocos días después de la publicación de estos emails, alegando lapauperrima excusa del “contexto”. No se le ha vuelto a ver el pelo. Pero Phil Jones no se fue a casa con los bolsillos vacíos. En los últimos años había recibido becas para la investigación por valor de 18 millones de €

La prensa mundial no pudo dejar de hacerse eco del Climategate pero, mayoritariamente, lo presentó como el caso aislado de un puñado de científicos que no afectaba, en ningún caso, a la credibilidad del IPCC ni a la teoría oficial del calentamiento global antropogénico, aun cuando, es justamente lo contrario. No es un puñado de científicos. Se trata del director del CRU de la universidad de East Anglia, la persona cuyos registros de temperatura han sido la base de los cuatro sucesivos  informes del IPCC, o sea, el maldito jefe de la “comunidad científica” del IPCC, y estaba hablando con sus principales espadas de cómo cerrar el paso, censurar (keep out)  a informes y personas que no culpan al hombre del (leve) calentamiento. Esto no tiene mucha vuelta de hoja. La cabeza visible de todo el entramado mundial calentista aceptó que estos correos eran suyos y después dimitió. 2º fragmento.

2- email 0942777075 From: Phil Jones. To: Ray Bradley, Mike Mann, Malcolm Hughes, Keith Briffa, and Tim Osborn . Nov 16, 1999

“I’ve just completed Mike’s Nature [the science journal] trick of adding in the real temps to each series for the last 20 years (ie, from 1981 onwards) and from 1961 for Keith’s to hide the decline.”

Dice: “Acabo de terminar el truco para Mike de Nature (la revista científica) de añadir las temperaturas verdaderas a cada serie durante los últimos veinte años (es decir, de 1981 en adelante) y desde 1961 en las de Keith, para ocultar el descenso”.

El bueno de Jones alegó que el significado de “trick”, truco, había sido malinterpretado, sin embargo, no aclaró qué posible contexto podría justificar eso de “ocultar el descenso” cuando hablas de la temperatura a lo largo de los últimos cincuenta años. El director del CRU está diciendo que ya ha terminado el truco (ardid, trampa, trucaje… ¿?) para ocultar el descenso de T y que se lo va a mandar al jodido Mike de la revista Nature, que es junto con Science, la biblia de la calentoadicción de la ONU y de los Mass Miedo

Cuatro años más tarde…

3- email 1047388489 From: Phil Jones. To: Many. March 11, 2003

“I will be emailing the journal to tell them I’m having nothing more to do with it until they rid themselves of this troublesome editor.”

 ”Estaré en contacto con la revista por email para decirles que no tengo nada más que ver con el asunto hasta que no se deshagan de este editor problemático”.
Aquí, Phil, a pleno pulmón, urdiendo el despido del editor de la revista Climate Research, que hacía poco había publicado un informe disminuyendo la gravedad del cambio climático. Uuuuh, ¿alguien se atreve a disminuir el problema? A por él.
Cinco años más tarde, siguen en las mismas
4- email 1255352257 From: Kevin Trenberth (US National Center for Atmospheric Research). To: Michael Mann. Oct 11, 2009
“The fact is that we can’t account for the lack of warming at the moment and it is a travesty that we can’t. (…) Our observing system is inadequate”
“El hecho es que no podemos dar cuenta de (explicar) la ausencia de calentamiento en el momento presente y es una parodia que no podamos… Nuestro sistema de observación es inadecuado”.
Este fragmento es mi preferido. Parece que Kevin lo está pasando mal. Me lo imagino sudando al ordenador mientras confiesa a Michael, tras una década de no calentamiento global, que su trabajo es una parodia.
No puede explicar porqué no sube el termómetro y siente que forma parte de un teatro. Termina atacando los propios cimientos de todo el trabajo en equipo. La observación del problema -nada menos que la observación- la considera inadecuada. He aquí un hombre abatido. Está a punto de dejarlo todo. Parece necesitar confesar su crimen, recibir un castigo y descansar. Dostoyevsky le ronda la conciencia. Pero sabe muy bien qué les pasa a los científicos díscolos. Él mismo vino a ocupar a dedo el sillón de Richard Lindzen, su profesor, cuya cabeza rodó por negarse a participar en “parodias”. A pesar de ello, a Kevin Trenberth le fallan las fuerzas, parece que no puede con el Climategate.
No sabemos qué le contestó Michael Mann pero es seguro que le tranquilizó bastante porque hoy Kevin sigue dirigiendo el estadounidense NCAR (el Centro Nacional de investigación Atmosférica). Un plato demasiado jugoso, suponemos, como para abandonar la parodia.
Si alguna vez te ha extrañado porqué los científicos escépticos no aparecen en las prestigiosas Nature y Science, ya sabes quiénes estaban detrás para impedirlo: La cúpula corrupta de la “comunidad científica” del IPCC, que luego propaga el calentoalarmismo a gobiernos, medios, partidos, ONG’s y personas en todo el mundo.

¿Tiene más vuelta de hoja este asunto? No, en serio, es que el tiempo es oro. O sea, les han pillado mintiendo, manipulando y conspirando para mantener la mentira del terrible calentamiento global. Nadie debería seguir temiendo la falacia. Era una mentira, una exageración, un negocio, muchas cosas, pero no un problema del hombre ni para el hombre. Acompáñame en la letra pequeña de todo esto, si te gustan los detalles y si no, puedes ahorrártelos porque, en realidad, ya sabes cómo la cúpula de la “comunidad científica” está fabricando tu terror climático y sus millonarias subvenciones, entre otras cosas.

Muy buenas y cálidas tardes.

Federico Ruiz de Lobera.