Cayó en mis manos esta impactante imagen que vi en la camiseta de un compañero hace unas semanas, y me ha animado a escribir unas líneas de opinión personal acerca de la Roja y su españolismo explosivo.
Desde que lo impuso como una moda la televisión, cada vez que juega la roja, los balcones se llenan de banderas nacionales para demostrar el orgullo patrio de una país frente a un simple evento deportivo. La máxima de todos esos patriotas es demostrar su amor a la nación saliendo a las calles cada vez que se va logrando una nueva victoria de su selección. El culme se da en las celebraciones, donde son recibidos como heroes por cientos de miles de personas, que sí encuentran una motivación para movilizarse Son mostrados como símbolo de la unidad de un país y el sentido patrio es enaltecido y elogiado.
¿Pero, dónde están todos esos patriotas cuando toca defender realmente a su país? Cuando los derechos de sus compatriotas, y los suyos propios, son expoliados y subastados en un gran mercado de valores desde fuera de sus fronteras. Cuando ven que la hegemonía nacional de su país es cedida a golpe de deuda a grandes instituciones internacionales.  Cuando echan a sus compatriotas de sus casas con el beneplácito de las instituciones y la protección de las fuerzas de seguridad de su país. O cuando les van a privatizar hasta el agua que beben, propiedad hasta entonces de su estado. Curiosos patriotas.
Y curioso que para apoyar a la roja, sí podamos despojarnos fácilmente de los patrones de  izquierdas y derechas, pero sea imposible unir esa fuerza para defendernos de atropellos de globalístas y psicópatas que van mucho más allá de su patria.
Buenos patriotas, volcados hasta la médula con otros grandes patriotas, los jugadores de dicha selección, que aman tanto a su país que los encumbra y venera, que deciden tributar sus primas en lugares más aventajados fiscalmente. Así cuando fuimos campeones del mundo en sudáfrica, se tributó en sudáfrica. Al igual que antes se tributó en Austria. Y Al igual que ahora, pese a la situación por la que pasa su patria, seguramente las tributen en Polonia. Otros curiosos patriotas.
Para que te sientas si cabe más orgulloso de ser español, español, español. Y volviendo a la imagen del principio, vamos a ver a que nos referimos al hablar de la sangre derramada por la venta de armas del estado español.

España ya es el séptimo exportador mundial de armas

(Marzo 2012) España adelanta un puesto en el ranking internacional de la industria armentística y ya es el séptimo exportador mundial de armamento, por delante de potencias como Israel, Italia o Suecia. El valor de estas ventas se ha multiplicado por tres en los últimos cincos años.

Una de las conclusiones más preocupantes del último informe anual de Sipri es la creciente actividad compradora de armas por parte de países implicados en la represión de los movimientos populares impulsados por la Primavera Árabe. Así, en el periodo 2007-2011 gobiernos de la zona de Oriente Próximo ha cerrado la compra de unos 615 aviones de combate.

España se lucró con la venta de armas en plena Primavera Àrabe

(Abril 2012) Varias ONG denuncian que el Gobierno autorizó exportaciones de armas que podrían haber sido usadas para cometer violaciones de derechos humanos

En plena Primavera Árabe, cuando miles de manifestantes eran víctimas de las represiones violentas por parte de sus gobiernos, España exportó armas y material de defensa a Bahréin, Arabia Saudí y Egipto por valor de más de 10,5 millones de euros.

¿Qué opina de esto el máximo dirigente de un país?

Y con el nuevo gobierno, ¿Cambiaría la verborrea que tienen por discurso?

Érase una vez un comerciante de armas cuya empresa fabricaba bombas de racimo que vendía, entre otros, al gobierno de su país.
Y resultó que su país firmó un convenio internacional contra esas bombas, que desde ese momento dejó de comprar.
Entonces el comerciante denunció al gobierno por dejar de comprar esas armas (supongo que habría un contrato con la empresa fabricante que le comprometía a unas compras con sus correspondientes pagos).
Y resultó que hubo un cambio de gobierno, y el nuevo presidente tuvo una ocurrencia genial: nombrar como ministro de Defensa a dicho comerciante de armas, ¿Alguien lo puede mejorar?
Ahora el comerciante, transmutado en ministro, pagará a su antigua empresa la indemnización correspondiente, 40 millones de euros (6.600 millones de pesetas).
PREGUNTA: ¿de qué país y de qué época son estos hechos? ¿Del quinto mundo? ¿De un pasado oscuro?

El Ministro de Defensa de España pagará 40 millones a su antigua empresa por prohibir las bombas de racimo.

Pedro Morenés, ministro de Defensa, fue consejero de la empresa de fabricación de armamento Instalaza entre 2005 y 2007. Después ocupó el puesto de representante hasta el 4 de octubre de 2011, según recoge el Boletín Oficial del Registro Mercantil. Instalaza fabricaba bombas de racimo.

El 31 de octubre de 2011, el diario Cinco Días reveló que Instalaza había decidido recurrir a los tribunales para pedir que el Gobierno le indemnizara con 40 millones de euros en concepto de desagravio por la prohibición del uso, almacenamiento y fabricación de las bombas de racimo en España como consecuencia de la firma del Tratado de Dublín. Sin embargo, esta empresa ya había anunciado en mayo de 2011, cuando Morenés era su representante, que pediría una compensación económica al Ejecutivo en concepto de “daño emergente y lucro cesante”.

Hoy sabemos que Instalaza venderá la deuda a una tercera empresa que a su vez la revenderá y finalmente el Ministro pagará diciendo que no es su empresa la que cobra. El dinero saldrá de los impuestos de todos, naturalmente. Nuestro dinero pagando bombas que mutilan a niños. Porque las submuniciones esparcidas por las bombas fabricadas por Morenés tienen un rango de fallo de entre el 5% y 30%, por lo que pueden quedar bombas enterradas sin explotar siendo peligrosas tiempo después de terminada la guerra. Especialmente para los niños por sus formas llamativas, como pelotitas de tenis o latas de refrescos. Porque es así como las camufla la empresa del Ministro.

¿De verdad no había en todo el país otra persona que pudiera ser Ministro de Defensa?

Pedro Morenés y Álvarez de Eulate es vizconde de Alesón, hijo de los condes de Asalto, Grandes de España. El 14 de noviembre de 1966, ingresó como “caballero de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza”. en plena dictadura franquista.
Por un lado, su vinculación con la industria armamentística. Fue director ejecutivo de Instalaza S.A., que fabricaba y vendía bombas de racimo. En MBDA fabricaba misiles. Por el otro, ahora prohíbe que se conozcan 10.000 documentos secretos de Defensa, que podrían estar al alcance, si se desclasificaran, de todos los ciudadanos. Contribuirían a que supiéramos más historia de España.
Varios países han usado este tipo de arma en conflictos diferentes a pesar de causar problemas muy serios bajo el derecho humanitario internacional. Rusia las usa en Chechenia, el Reino Unido las usó en Kosovo e IrakIsrael en el Líbano en el año 2006 y Gaza en 2009,2Estados Unidos utilizó estas bombas en Afganistán, Kosovo, Laos e Irak, entre otros. En Irak se estima que entre los Estados Unidos y el Reino Unido ya se han lanzado cerca de un millón.
Poco se habla de los efectos secundarios de las Bombas de Racimo. Para finalizar el artículo recupero una noticia, de la web recientemente  extinta http://www.ellibano.com.ar/:

(2006) Las bombas de racimo contaminan 48 millones de metros cuadrados en el Líbano

“el pesado legado de la enemistad israelí, en julio recogió almas inocentes, y en la etapa posterior al cese de la disputa registró un dramático aumento del número de víctimas, entre ellas niños y ancianos, y no proveyó voluntarios o trabajadores para limpiar el área donde los israelíes habían lanzado cuatro millones de bombas”

La representante del Programa de la ONU para el Desarrollo del Líbano, Marta Royds. Señaló que hasta el momento, las bombas de racimo se han usado en más de 30 países, siendo el Líbano el país de más reciente utilización en la región; estimó que la superficie contaminada con estos explosivos en la guerra de julio de 2006 fue de alrededor de 48 millones de metros cuadrados. También se lanzaron no menos de 50 millones de bombas de racimo en Irak entre los años 1991 y 2006. Luego Royds expresó: “el cálculo del impacto socio-económico de las bombas de racimo debe incluir los gastos de remoción y ayuda a las víctimas, siendo que esta ayuda, a largo plazo, representa un elevado costo para el sistema de salud de un país. En el Líbano, el costo total de la remoción de las bombas de racimo y las actividades de concientización sobre sus riesgos es de alrededor de 120 millones de dólares americanos, lo cual implica un gasto que podría haber sido mejor invertirlo en desarrollo humano”.
La Representante de la ONU agregó: “El Líbano no es el único país involucrado en este asunto, se estima que en más de 75 países hay en reserva unos mil millones de bombas de racimo; sería catastrófico para la humanidad si se decidiese utilizar esta reserva, la última guerra en Georgia aseguró la importancia de un tratado prohibiendo las bombas de racimo (…)”.

Bancos-armas[1]
KeyserOse