Hace 100 años la mayoría de los coches eran eléctricos.

Los coches eléctricos no son cosa del futuro, sino más bien del pasado. A finales del Siglo XIX y principios del XX los coches eléctricos tenían la mayoría del mercado y se vendían más que los coches con motor de gasolina y que los coches de vapor. Incluso poseían los récords de velocidad y distancia recorrida de entonces.

Cuando la industria del automóvil empezó a tomar forma a finales del siglo XIX no se sabía qué tipo de propulsión [eléctrica, gasolina o vapor] se convertiría en el más extendido. En Nueva York comenzaron a funcionar los taxis eléctricos en 1897. La Electric Vehicle Company llegó a tener más de 100 de éstos coches circulando por las calles y pronto fueron habituales los taxis eléctricos también en Chicago, Philadelfia, Boston y Washington DC.

Pocos años después, aún con grandes mejoras en los automóviles y en las baterías, el mercado de los coches eléctricos empezó a reducirse y para 1920 este mercado ya era minúsculo.

El documental ¿quién mató al coche eléctrico? (promocionado por el sitio Who Killed the Electric Carindaga en la breve historia (o «resurgir») de los coches eléctricos que tímidamente empezaron a dejarse ver por las carreteras de California a mediados de los 90. El motivo principal de su puesta en marcha fue la crisis de contaminación atomosférica de aquel estado en 1990 y que dio origen a una orden para impulsar la comercialización de vehículos no contaminantes (ZEV, «Zero Emission Vehicles») que debían suponer el 10% de todos los coches vendidos en 2003 en aquel estado. No utilizaban ni una gota de combustible –no directamente. Pero aquellos coches (de nuevo y la historia se repite) no lo consiguieron: unos pocos años después los EV1 de GM (Vehículos Eléctricos) dejaron de desarrollarse; los que ya había circulando fueron retirados y destruidos, así como que los puntos de recarga que se habían instalado a lo largo de todo el estado.

Son varios los culpables y los motivos que provocaron la desaparición de los vehículos eléctricos, y esto es en lo que se supone que indaga el documental:

El coche eléctrico amenzaba el status quo. Su muerte se asemeja al asesinato narrado por Agatha Christie en su novela «Asesinato en el Orient Express»: múltiples sospechosos, cada uno de los cuales se turnó para hacer uso del cuchillo. [El documental] «Who Killed the Electric Car?» entrevista e investiga a fabricantes de automóviles, legisladores, ingenieros, consumidores y defensores de los coches desde Los Ángeles hasta Detroit para poner juntas todas las piezas de este complejo rompecabezas.

El sitio Who Killed the Electric Car (en inglés) contiene un montón de información sobre los coches eléctricos y compara sus defectos y sus virtudes con las alternativas actuales y futuras: combustión, híbridos, biodiésel, etanol, pila de hidrógeno…, mostrando el funcionamiento básico de cada una de las tecnologías principales y su impacto en el medio ambiente. Incluye una completa serie de preguntas frecuentes, consejos para reducir la contaminación aún conduciendo vehículos a motor de explosión y una preciosa cronología de los coches eléctricos a lo largo de la historia desde el invento de la batería para vehículos en 1834 hasta la actualidad.

Fuente: Microsiervos

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