Corren tiempos extraños, y muchos estamos perdidos en la incertidumbre de haber nacido en un mundo injusto, una rueda que gira sin parar impulsada por el Consumismo, incuestionable, implacable y una religión en si misma que nos ha sido inculcada, y que simula ser la solución para  la infelicidad profunda que nos provoca la duda existencial. Muchos de nosotros reconocemos habernos perdido, no encontramos el centro ni la razón de la existencia, y no tenemos los conocimientos adecuados para ser felices. Es hora de buscar:

Información por La Verdad sigue incansable en la búsqueda del origen de la situación actual y proporciona, sin imponer ni sentar cátedra, la información que considera adecuada para mejorar la vida de las personas. Porque información es poder, y la ignorancia no es la felicidad, más aún, es la debilidad adecuada para ser manipulados al gusto por los que sí poseen información.

En este caso vamos a tratar un libro impactante, El Kybalion, que después de una lectura a conciencia, y estudio contrastado con otras lecturas basadas en conocimientos ancestrales, parece poseer algunas de las claves más importantes para el conocimiento personal y universal. Recomendamos su lectura a toda persona que esté preparada para abordar un lectura densa, donde cada frase encierra un profundo significado. Si somos lo que leemos, leamos las leyes del Universo. En nuestras manos queda el uso que hagamos de este conocimiento. Tanto mejor si las utilizamos para ser libres.

El Kybalion. Tres iniciados (online)

El Kybalion fue escrito en los albores del siglo XX y publicado en 1908, su autoría se debe a un grupo anónimo de personas autodenominados Los Tres Iniciados.

Los conocimientos mostrados en este libro se atribuyen a un alquimista místico y deidad de algunas logias ocultistas llamado Hermes Trismegisto, cuya existencia pudo haber transcurrido en Egipto antes de la época de los faraones. Hermes Trismegisto es el nombre griego de un personaje mítico que se asoció principalmente al dios egipcio Dyehuty (Tot en griego), al dios heleno Hermes, al dios latíno Mercurio y en ocasiones a ImhotepHermes es mencionado primordialmente en la literatura ocultista como un sabio que trabajó en la alquimia y desarrolló un sistema de creencias metafísicas que hoy es conocida como hermética.

Si no subestimamos la gran importancia del lenguaje y la evolución de algunos términos a lo largo del tiempo (¿intencionada?), en este caso, nos damos cuenta de que el significado original de la palabra “hermético” ha sido trastocado. Su origen, como vemos, tiene que ver con aquellas cosas o conocimientos trascendentales que ciertas  sociedades ocultistas han tendido a mantener en secreto. Conocimientos vitales que agilizan la comprensión del mundo, del universo, y de nuestra espiritualidad no permitidos para todo el mundo, o solo aptos para “gente preparada”. Actualmente el adjetivo “hermético” significa: “que se cierra de tal modo que no deja pasar el aire u otros fluidos” Adj. Impenetrable, cerrado, aún tratándose de algo inmaterial.

La alquimia como conocimiento científico perdido

Del mismo modo, la alquimia, tal y como explica el libro que tratamos, ha sido cada vez peor entendida con el paso del tiempo, ya que en su origen no era otra cosa que conocimiento científico. Este conocimiento ha sido perdido por la gran mayoría de los ciudadanos con el paso del tiempo y la acción ocultista de las sociedades que lo trataban, saberes que no consisten tan solo en la transmutación de metales, si no en la transmutación de la materia misma a traves de la transmutación mental o del alma. La alquimia es una disciplina filosófica que combina elementos de la química, la metalurgia, la física, la medicina, la astrología, la semiótica, el misticismo, el espiritualismo y el arte. Porque, como dirían los herméticos, TODO es UNO. La alquimia fue practicada en Mesopotamia, el Antiguo Egipto, Persia, la India y China, en la Antigua Grecia y el Imperio romano, en el Imperio islámico y después en Europa hasta el siglo XIX, en una compleja red de escuelas y sistemas filosóficos que abarca al menos 2.500 años. Una cantidad de tiempo  respetable dedicada al estudio, ¿no?

La Cábala

Podemos análogamente tratar la Cabala como un conjunto de disciplinas que mediante un código tremendamente críptico o “hermético” (nunca mejor dicho) solo comprensible al iniciado muestran axiomas esenciales para el conocimiento universal, así como el control de las fuerzas de la naturaleza. Según Wikipedia:

El universo funciona de acuerdo a ciertos principios supremamente poderosos. Al entender estos principios y al aprender a actuar de acuerdo con ellos, la vida mejora enormemente en lo inmediato, y se logra a mediano y largo plazo la verdadera plenitud, para uno mismo y para toda la humanidad.Así, de la misma manera en que las leyes físicas básicas, tales como la gravedad y el magnetismo existen independientemente de nuestra voluntad y de nuestra conciencia, las leyes espirituales del Universo influyen en nuestras vidas cada día y a cada momento. La Cábala brinda el poder de entender y vivir en armonía con estas leyes, y además, de usarlas para beneficiarnos a nosotros mismos y al mundo. La Cábala es mucho más que un sistema filosófico intelectualmente convincente. Es una descripción precisa de la naturaleza entrelazada entre la realidad espiritual y la física; y es un compendio total de métodos poderosos, a la vez que prácticos, para lograr objetivos dignos dentro de esas realidades. Dicho de manera simple, la Cábala da las herramientas que se necesitan para obtener felicidad, plenitud y para llevar la Luz del Creador a la vida propia. Es la manera de alcanzar la paz y la alegría que todo ser humano desea y merece, en la más profunda esencia de su ser. 

Y dejando a un lado (por esta vez) la actuación de las sociedades secretas a lo largo de la Historia al respecto de esta información vital para la Humanidad y su peculiar concepto de igualdad entre los humanos, veamos que trata el Kybalion:

Los principios universales de El Kyablion

Los siete (considerado el número de la magia) principios fundamentales, o axiomas, como están descritos en el Kybalión son:

  1. Mentalismo. El Todo es mente; el universo es mental.
  2. Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: El Físico, El Mental y El Espiritual.
  3. Vibración. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.
  4. Polaridad. Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.
  5. Ritmo. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.
  6. Causa y efecto. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.
  7. Genero. El genero existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; el genero se manifiesta en todos los planos. En el plano físico es la sexualidad.
El TODO es la LEY. El Kybalion. Tres Iniciados

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